Dra. Verónica Casado, mejor médico de familia de Europa: “El papel del paciente en la artrosis es clave. Un paciente informado gestiona mucho mejor su patología”

Rodilla de un paciente con artrosis

Dra. Verónica Casado, mejor médico de familia de Europa: “El papel del paciente en la artrosis es clave. Un paciente informado gestiona mucho mejor su patología”

La Dra. Verónica Casado, experta en Medicina Familiar y Comunitaria, ha sido galardonada con el premio “Médico 5 estrellas” que otorga la Organización Mundial de Academias, Colegios y Sociedades Científicas de Medicina de Familia (WONCA). En esta entrevista destaca la importancia de la atención primaria en el nivel de salud de un país y, concretamente, en el abordaje de los pacientes crónicos como son los enfermos de artrosis.

¿Cómo se siente tras ser galardonada con el premio “Doctor 5 estrellas”, la mejor médico de familia de Europa?

La verdad es que estoy muy contenta y emocionada. Y esta sensación se inicia ya desde la nominación. El hecho de que el Profesor Domingo Orozco, Presidente actual de la Comisión Nacional de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) actualmente dirigida por el Dr. Salvador Tranche, me propusieran a la WONCA (organización mundial de médicos de familia, presente en 131 países y que agrupa más de medio millón de médicos de familia) fue ya un premio importante para mí.

Luego el premio en sí. Tuve que leer varias veces el correo donde se me notificaba, porque no acababa de creer lo que me estaba pasando. Y luego, lo más emocionante ha sido la reacción de familia, amigos, colegas, residentes, alumnos y muy especialmente de mis pacientes. Se sienten tan contentos que se emocionan y me emocionan todos los días.

¿Qué cualidades debe de tener un médico de atención primaria para ser un “Doctor 5 estrellas”?

La organización WONCA recoge los requisitos para ser considerado Médico Cinco Estrellas en las bases de su convocatoria . En mi caso creo que además han valorado también que, manteniendo mi actividad asistencial, apostara por elevar el nivel y la competencia de la Medicina de Familia como disciplina académica y como especialidad médica, es decir, mi trabajo durante años por mejorar la formación en Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC). Lideré dos apuestas formativas. El programa en formación especializada con el cambio del programa vigente de Medicina Familiar y Comunitaria orientado a competencias, de 4 años de duración y la incorporación en el grado de la MFyC  tanto como asignatura como área de prácticas tuteladas.

Mi apuesta pasa de intentar convertir un área considerada como el “médico que sabe de todo pero no sabe de nada” en una especialidad y una disciplina académica con un cuerpo doctrinal muy definido de competencias esenciales (comunicación, razonamiento clínico, gestión clínica, ética), de competencias de atención al individuo (16 áreas: problemas respiratorios, cardiovasculares, osteomusculares, endocrinológicos, de piel), de competencias de atención a grupos poblacionales y a grupos con factores de riesgo (9 áreas: cuidados paliativos, inmovilizados a domicilio, violencia intra y extrafamiliar), atención a la familia y a la comunidad, que permite resolver más del 94% de problemas que acuden al médico de familia y permite conciliar diagnósticos y tratamientos en pacientes crónicos y pluripatológicos.

¿Qué supone el premio para la especialidad a nivel español?

Yo creo que es una manera de identificar la medicina de familia y la atención primaria española como una disciplina y una especialidad de alta calidad y como un ámbito de asistencia que ha demostrado en estudios, como el de la Dra. Kringos en 2015, investigadora del NIVEL de Holanda cuyo trabajo ha sido publicado en el observatorio europeo de la OMS, con 115 indicadores de proceso, estructura y resultados que la AP española está situada la segunda/tercera y que se iguala a sistemas como los de Reino Unido, Dinamarca y Holanda. Cuando sales fuera de nuestras fronteras hay 3 cosas que nos reconocen y son la ONT, el sistema MIR y la Atención Primaria.

En este premio hubo tres finalistas: un médico de familia alemán, una médico de familia croata y yo. Yo creo que, finalmente, el hecho de que lo gane una española, que en definitiva es “producto” de un sistema educativo y sanitario, es una forma de reconocer lo que ha pasado en estos últimos 30 años en estos dos campos.

¿Cuáles son los principales retos de la atención primaria en España?

La legislación nos sitúa como eje central del sistema y gestor de casos y personas, y la investigación demuestra que cuando los sistemas sanitarios pivotan sobre la atención primaria, estos sistemas son más eficientes y equitativos. Se ha visto que los países que tienen una buena atención primaria tienen mejores niveles de salud con mejores indicadores de morbilidad y mortalidad. Y que un médico de familia más por 10.000 habitantes impacta sobre la mortalidad general por todas las causas, la mortalidad especifica por cáncer, por enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, que los niveles de calidad de vida son mejores y las hospitalizaciones innecesarias son menores.

Para esto es imprescindible mejorar la financiación, la organización y los sistemas de información y apostar por prestigiar este nivel que tanto valor intrínseco tiene y tanto aporta a la salud global de este país. La OMS recomienda que la mitad de los médicos del sistema sean médicos de familia y esto los últimos años en vez de mejorar ha empeorado.

El dolor crónico es causa de la mitad de las consultas de primaria en España, la mayoría de ellas son de origen osteoarticular y, dentro de ellas, la artrosis ¿Cuál debe de ser el abordaje desde la atención primaria de esta enfermedad?

La artrosis supone una de las causas de consulta más frecuente en AP y es una causa importante de incapacidad tanto temporal como permanente. La esperanza de vida y el envejecimiento poblacional se prevé que en el 2020 sea la cuarta causa de discapacidad. Y además estos condicionantes, mayor esperanza de vida y envejecimiento, determinan asimismo que la pluripatología y la polimedicación complejice la conciliación de diagnósticos y tratamientos, entre los que entre otros puede encontrarse, con mucha frecuencia, la artrosis.

El abordaje desde AP es clave ya sea desde la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad con hábitos saludables como el ejercicio y la dieta, la detección del problema y el despistaje y diagnóstico diferencial de este problema, su abordaje integral y su seguimiento a lo largo de los años.

¿Cree que el paciente de artrosis se siente comprendido?

Yo espero que sí. Pero lo evidente es que tenemos que explicar bien esta enfermedad, su evolución, los factores que la mejoran y los que la agravan, los hábitos de vida aconsejados y las medidas de tratamiento no farmacológico, el control de peso, el ejercicio que debemos prescribir en cada caso, la terapia térmica, las órtesis, la protección articular y los tratamientos farmacológicos: los tópicos, los orales y las infiltraciones.

¿Qué papel debe de tener el paciente de artrosis? ¿Un paciente informado y empoderado podría tener un mejor pronóstico?

El papel del paciente en la artrosis, como en todas las enfermedades crónicas que no se curan, es clave para la evolución y para la calidad de vida. Un paciente experto, informado y dueño de su salud gestiona mucho mejor su patología. La información y la educación para la salud es clave para la autonomía de los pacientes y este no deja de ser un principio ético.

En 2018 optará al premio a la mejor médica de familia del mundo ¿Cómo se siente ante tal desafío?

Creo que este es un desafío extraordinario. Yo la verdad ya estaba contenta solo con la nominación. Estoy muy contenta de haber llegado al europeo y ya si gano el mundial será increíble. Pero creo que esto es muy difícil. De momento, voy a seguir siendo yo y voy a seguir trabajando con mis pacientes, con mis alumnos y mis residentes lo mejor que sepa y pueda.